santa amalia
Televisa y Slim libran guerra de ambiciones
21/02/2011   //   Por:   //   Televisión   //   Sin comentarios   //   732 vistas

santa amalia Luego de cuatro años y medio de incumplimiento del Acuerdo de Convergencia –dado a conocer en octubre de 2006–, la disputa entre Telmex y Televisa pasó de las batallas jurídicas a una guerra en los terrenos publicitario y mediático, que alcanzó su punto máximo con la suspensión de anuncios de las empresas de Carlos Slim a los canales de Emilio Azcárraga Jean.

Como lo adelantó Proceso (1789), Telmex, Telcel y otras empresas del Grupo Carso (Sanborns y Sears entre ellas) confirmaron que desde el pasado martes 1 suspendieron su pauta publicitaria en Televisa, lo que podría significar la disminución de poco más de mil 800 millones de pesos anuales para las señales abierta y restringida que domina Azcárraga Jean.

“Es un tema de precios. Se incrementaron las tarifas y desde principios de febrero no nos anunciamos. Por ahora los anuncios están suspendidos”, confirmó a Proceso una fuente interna de Telmex.

Telcel es el tercer cliente que más invierte en televisión (en Televisa y TV Azteca, principalmente), mientras Telmex es el cliente número 14 en la lista de anunciantes televisivos más importantes.

El registro público más reciente (de finales de 2010) del costo de los espacios de Televisa en el horario triple A –el de mayor audiencia– del Canal 2 a compra libre es de 677 mil 889 pesos por 20 segundos. En el tercer trimestre del año anterior el mismo spot, en el mismo horario y también a compra libre, ascendía a 492 mil 200 pesos.

La suspensión publicitaria de Telmex y Telcel coincidió con la demanda interpuesta por el equipo jurídico de Televisa contra la sociedad Dish México (MVS-EchoStar-Telmex) ante la Comisión Federal de Competencia (Cofeco).

También coincidió con el recrudecimiento de una “guerra de desplegados” encabezada por la Cámara Nacional de la Industria de la Televisión por Cable (Canitec) dirigida por Alejandro Puente y dominada por las tres subsidiarias de Televisa (Cablevisión, TVI y Cablemás).

La Canitec acusó a Telcel –la empresa de telefonía móvil más importante del país– de ofrecer tarifas de interconexión 127 por ciento más caras y advirtió que rechazará “cualquier acto unilateral del operador dominante de telefonía móvil (Telcel) para imponer condiciones de interconexión en perjuicio de la competencia”.

Por primera vez desde que empezó el conflicto, Telmex decidió responder también públicamente a la acusación de Televisa de que su sociedad en Dish México viola la prohibición de su título de concesión para ofrecer servicios de televisión restringida:

“Telmex no participa ni directa ni indirectamente en el capítulo de Dish México. En el futuro, podríamos participar directamente en una inversión conjunta con Dish México, en caso de que sea aprobada por las autoridades correspondientes, como Telmex lo ha comunicado reiteradamente en sus reportes bursátiles, incluyendo nuestros reportes a la US Securities and Exchange Commision (SEC) y a la Bolsa Mexicana de Valores SAB de CV (BMV) que han estado publicados en nuestra página de Internet.

“Cabe resaltar que las operaciones descritas en este documento con Dish México han sido debidamente conocidas y autorizadas por la Comisión Federal de Competencia (Cofeco)”, advierte en su punto 3 el desplegado firmado por Francisco Islas Mancera, representante legal de Telmex.

El recrudecimiento de esta guerra corporativa coincidió además con el escándalo del caso de Carmen Aristegui. La conductora de MVS Radio salió del aire el pasado lunes 7 y volverá a la estación de la familia Vargas el próximo lunes 21, según comunicado conjunto que ambas partes dieron a conocer el martes 15.

En ese texto ya no se mencionan la supuesta violación al código de ética en la que habría incurrido Aristegui ni las presiones derivadas del refrendo de las concesiones de MVS para explotar más de 70 por ciento de los 190 Mhz de la banda 2.5 Ghz, cuya aprobación está pendiente de ser ratificada por Felipe Calderón (Proceso 1789).

El comunicado reconoce que este acuerdo entre Aristegui y MVS es una respuesta a las expresiones públicas de apoyo a la conductora en el país y en el extranjero.

“Con estas decisiones, Carmen Aristegui y su equipo de trabajo, así como MVS Radio, responden de manera transparente y pública a los requerimientos de una relevante porción de radioescuchas y ciudadanos”, afirma el documento de dos cuartillas.

Monopolio de contenidos

Jorge Álvarez Hoth, exsubsecretario de Comunicaciones y promotor del Acuerdo de Convergencia firmado en octubre de 2006, afirmó en su artículo “La guerra” que:

“El trasfondo de todos estos pleitos es el de evitar que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Cofetel y la Cofeco acaben avalando el cambio al título de concesión de Telmex tal y como lo prevé el Acuerdo de Convergencia…

“Y se ha intensificado a últimas fechas producto de declaraciones que han realizado los presidentes de Cofetel, Mony de Swaan, y de Cofeco, Eduardo Pérez Motta, reconociendo que sigue siendo un pendiente de la agenda del sector el permitir la convergencia total de todas las redes, incluido Telmex, en la prestación de todos los servicios técnicamente posibles” (Reforma, 16 de febrero de 2011).

Consultado por Proceso, Álvarez Hoth, quien paradójicamente trabajó para Televisa y fue el creador del sistema de televisión satelital Sky, considera que la demanda contra la sociedad MVS-Telmex en Dish México constituye “una cortina de humo, una campaña mediática para que no le cambien el título de concesión a Telmex”.

El ex subsecretario subraya que no es posible desperdiciar la red de Telmex –15 millones 291 mil líneas de teléfono fijo, de las que más de 75 por ciento son residenciales– para frenar el avance del triple play en el país y, sobre todo, de la incorporación de la banda ancha en Internet.

“El país requiere que se democratice la generación editorial masiva de contenidos para que haya nuevas opciones de opinión pública, no controladas por un solo medio”, advierte Álvarez Hoth.

Los datos de los últimos cuatro años confirman cómo Televisa, que ya posee casi 70 por ciento de las señales de televisión abierta, también obtuvo 63 por ciento del control directo o indirecto de las compañías de televisión por cable y, a través de ellas, tiene una posición dominante en la empresa PCTV, la que negocia los contenidos de los canales de televisión restringida con más de 90 por ciento de las empresas cableras del país.

El monopolio de Televisa en los contenidos mediáticos (en televisión abierta y en señales de paga, en los más importantes grupos radiofónicos y en algunos medios impresos que participan en su agenda) ha crecido en los últimos cuatro años.

En la OCDE México ocupa el tercer lugar entre los países que tienen el menor número de canales nacionales de televisión abierta (3 de Televisa y 2 de TV Azteca), muy por debajo de Japón que tiene 128, Turquía con 23, Estados Unidos e Italia con 9 y Francia con 7.

A pesar de eso Televisa posee más de 80 por ciento de la producción de contenidos que llegan a 97.8 por ciento de los hogares con señal televisiva, según el último estudio de Mediatelecom, empresa dirigida por Jorge Fernández Negrete.

Según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, entre 2007 y 2010 se acumularon 364 concesiones para instalar servicio de televisión por cable. Sin embargo sólo cuatro empresas tienen a 63 por ciento de los poco más de 6 millones de suscritos. Estas cuatro empresas son las tres subsidiarias de Televisa (Cablemás, TVI, Cablevisión) que tienen 43 por ciento de los suscriptores, más Megacable, con 20 por ciento. Las cuatro formaron una alianza para dar el servicio de triple play conocido como Yoo.

La única competencia fuerte que Televisa ha tenido de 2009 a la fecha es en televisión satelital. Al cierre de 2010 había 3 millones 518 mil suscriptores y el sector tenía una tasa de crecimiento anual de más de 19 por ciento.

Sky, subsidiaria de Televisa, tenía 95 por ciento de los suscriptores de este sistema, pero su nueva competencia, Dish México, con una oferta más barata y sin los canales de televisión abierta, llegó a 2.2 millones de suscriptores en febrero de 2011.

La disputa en este terreno llegó al veto publicitario. En noviembre de 2010 Televisa no quiso transmitir la campaña de promoción de Dish en sus canales, a pesar de que MVS había pagado por adelantado 10 millones de pesos por el contrato. Sólo TV Azteca aceptó transmitir algunos de esos spots.

TV Azteca ya empezó a dar servicio de televisión de paga, triple play y televisión restringida, pero se ha concentrado en las zonas de ingresos medios y altos en las zonas urbanas.

A través de sus subsidiarias, especialmente Cablemás, de Alejandro Álvarez Figueroa, Televisa tiene el control de la compañía Productora y Comercializadora de Televisión por Cable (PCTV), empresa creada por los cableros para negociar en paquete los canales de televisión restringida. Posee los derechos para comercializar el contenido de 59 canales, muchos de ellos de Televisa (Telehit, Ritmoson Latino, Bandamax, Unicable, Depelícula, Cinema Golden, Telenovelas, Clásicos TV y American Network, entre otros).

Fernández Negrete afirma que PCTV “tiene el poder de un solo comprador en el mercado de contenidos, lo que le da poder total de compra en ese mercado, de manera que pueden fijar el precio y las condiciones de transacción en el mismo, lo que perjudica especialmente a los pequeños productores independientes de contenidos”.

Crisis de telefonía fija

Con el mercado de televisión restringida controlado por Televisa, empresa que ya compite en el terreno de la telefonía y la fibra óptica –áreas específicas de las empresas de Carlos Slim–, Telmex ha resentido una disminución de sus ganancias ante la imposibilidad de participar en el mercado del triple play.

En el cuarto trimestre de 2010 Telmex reportó una caída de 6 por ciento en sus ingresos respecto al mismo periodo de 2009. “De forma acumulada, en 2010 los ingresos disminuyeron en 4.6 por ciento en comparación con 2009 y sus ganancias netas bajaron 23.9 por ciento”, según el propio reporte de la compañía.

Al finalizar 2010 Telmex registró 15 millones 591 mil líneas de teléfono fijo, 291 mil menos respecto a diciembre de 2009.

Un análisis de Jorge Bravo, difundido por Mediatelecom, advierte que para Telmex la contracción de líneas de telefonía fija se inició en 2006. En el primer trimestre de ese año la empresa de Slim registró la cifra más alta de su historia con 18 millones 650 mil suscriptores. Es decir, Telmex ha perdido más de 3 millones de líneas.

Los otros competidores no llegan a tener la cobertura nacional de Telmex y se concentran en las zonas urbanas de ingresos medios y altos. Es el caso de Axtel (1 millón 25 mil líneas), Movistar (496 mil), Megacable (458.6 mil) y las subsidiarias de Televisa: Cablemás (187.7 mil) y Cablevisión (181.4 mil).

“No es posible que la red más importante de telefonía, que llegaba a 19 millones de hogares, no sea utilizada para dar servicios de Internet de banda ancha y televisión restringida. El país está perdiendo en materia de triple play”, advierte Álvarez Hoth.

El principal argumento para negarle el cambio de título de concesión a Telmex es que ha incumplido los compromisos de interconexión, una de las tres condiciones que la SCT le puso a la compañía de Slim para ingresar a este mercado.

Es en este terreno donde existen ahora los litigios más fuertes que están en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (en el caso de Axtel contra Telcel) y forman parte de la campaña de desplegados periodísticos encabezada por la Canitec y que seguramente arreciará en los próximos días.

http://www.diario.com.mx/

Sobre el autor :

Deje su comentario