Peugeot 208 GTi, deportivo de uso diario
21/07/2013   //   Por:   //   Motor   //   Sin comentarios   //   485 vistas
santa amaliaTreinta años han pasado desde la aparición del 205 GTi en el mercado en el año 1983. Un éxito en ventas y objeto de culto entre los amantes de los coches que exigen ser conducidos. Ahora Peugeot, acota dicha radicalidad en el 208 GTi, para que sea más práctico: se puede usar a diario. Está disponible desde 22.900 euros.
Quizá a los nostálgicos les venga a la cabeza la tan manida frase de que “ya no se hacen coches como los de antes”. Es cierto y obvio como cualquier evolución y más si está cargada de tecnología. Además, en los tiempos que corren, más que la deportividad, prima la practicidad, sobre todo en modelos como el 208 que se enmarcan dentro del segmento de los utilitarios. El 208 GTi se ofrece sólo en carrocería de tres puertas. Su aspecto difiere al resto de la gama y es fácilmente identificable. En el frontal en la parrilla aparece una moldura de color rojo y el faldón es más prominente; cuenta con faldones laterales, llantas específicas y pinzas de freno de color rojo; y en la parte trasera las letras de Peugeot van en color rojo y destaca el alerón posterior. La carrocería de la unidad probada era de color blanco, cuyo contraste con el rojo se aprecia con nitidez. Destacan también las carcasas en color plateado de los espejos retrovisores exteriores. El interior se asemeja mucho al del 208 normal sobre todo en el salpicadero y los mandos. Cambia la línea roja que decora la parte superior del salpicadero. Los asideros de las puertas también tenían, al menos en la unidad probada, una degradación de color de rojo a negro. Hay dos cambios con respecto al resto de la gama. El volante y los asientos delanteros. El volante cuenta con un diámetro más pequeño que uno normal y está achatado en su base. Su manejo es cómodo, al menos para las dos personas que lo hemos probado en la redacción. Ambos hemos quedado satisfechos con sus dimensiones y no nos ha molestado en exceso la moda de achatar el volante por su base. Nos ha gustado más que el del Peugeot RCZ. El segundo cambio se da en los asientos deportivos, que son deportivos en tela y piel. Lo mejor que tienen son las sujeciones laterales tanto para los muslos como para la zona lumbar y torácica. Sujetan el tronco perfectamente en tramos de curvas con cambios bruscos de dirección y son realmente cómodos. El puesto de conducción es confortable si hablamos de un vehículo utilitario. Es fácil encontrar una postura correcta para una persona que mida menos de 1,8 metros de altura. Todos los mandos están al alcance. Sin embargo, tiene el inconveniente del resto de la gama 208. El diseño de los relojes complica la visión de ellos por encima del arco del volante. Si se va en la posición más baja del asiento y se mide 1,7 metros de altura los relojes se ven partidos por la mitad. Mejor subir algo el asiento para tener una mayor visibilidad y saber a que velocidad se va. Otra cosa que no nos ha gustado es que la hebilla del cinturón de seguridad se queda en el suelo (al menos en la unidad probada). Cada vez que se entra al vehículo y hay que ponerse el cinturón es necesario agacharse a buscarla. Plazas traseras y maletero El acceso a las plazas traseras se hace inclinado el respaldo de las plazas delanteras al contar con una carrocería de tres puertas. El acceso es igual de fácil o complicado que en el resto de rivales de tres puertas. El espacio para las piernas dependerá de la altura del conductor. No son plazas muy grandes. La unidad probada incorporaba el techo panorámico que aumenta la luminosidad en dichas plazas traseras (416 euros). La cortinilla para cerrarlo tiene un accionamiento manual. Según Peugeot, la capacidad del maletero es de 285 litros una cota que estaría entre las más altas del segmento, donde reina el Fabia RS con 315 litros. Las formas son regulares y es fácil introducir la carga. La unidad probada venía con una rueda de repuesto de iguales dimensiones que las otras cuatro, lo que resta capacidad al mismo. Mecánica Peugeot ha incorporado al 208 GTi el motor 1.6 THP de cuatro cilindros y que desarrolla 200 caballos con el sistema Twin Scroll que proporciona sobrealimentación con turbocompresor de entrada doble. Es el mismo que lleva el Mini Cooper S, gracias a la colaboración tecnológica entre BMW y el grupo francés PSA. Está asociado a un cambio manual de seis velocidades y es de propulsión delantera. Los que hayan conducido el 205 GTI, el 206 GTI o el 207 RC notarán una diferencia con el 208 GTI. Este último es más fácil de conducir que los anteriores. No necesita unas manos expertas para poder llevarlo sin sobresaltos. El motor entrega la potencia con fluidez y a bastantes revoluciones (por encima de 6.500 vueltas). En tramos virados es donde apreciamos que el 208 GTI es más dócil que sus predecesores. El cambio, rápido y preciso a nuestro juicio, actúa con más solvencia y permite divertirnos a la hora de subir un puerto de montaña con alegría. El control de estabilidad, que se puede desconectar totalmente, no es nada intrusivo salvo para evitar que las ruedas no traccionen a la hora de salir de la curva dando un acelerón brusco. A pesar de ir deprisa, el 208 GTi mantiene la trayectoria mejor que sus predecesores, donde había que jugar más con acelerador y freno para colocarlos en la curva. Con el 208 GTI, nos hemos divertido sin tener ningún sobresalto traicionero. Las ruedas que lleva incorporan una llanta de 17 pulgadas con unos neumáticos 205 y con 45 de perfil. Los frenos en la versión más deportiva de la gama 208 son diferentes. Como hemos dicho, las pinzas son rojas. Lleva cuatro discos ventilados, los delanteros de 302 mm y los traseros de 249 mm. Hemos bajado un puerto de poco más de 15 kilómetros con un uso reiterado y fuerte y no nos ha dado la sensación de que los frenos flaquearan. La suspensión del 208 GTi es dura pero no es una rigidez absoluta. No es tan incómoda como la de un deportivo como pudiera ser el Audi A1 Quattro. Según Peugeot, se ha dotado al 208 GTI de la rigidez necesaria para poder ir deprisa pero para también circular por todo tipo de carreteras. En clara alusión al uso cotidiano de este GTI por tramos urbanos e interurbanos con un asfalto muy irregular. Consumo Peugeot homologa un consumo oficial de 5,9 litros a los 100 km. El único rival que tiene 200 CV de potencia sería el Renault Clio RS 200 para el que la marca del rombo homologa un gasto medio de 6,3 litros. Durante la prueba en 300 kilómetros a una media de 46 km/h el consumo medio ha sido de 8,5 litros. En los 100 km de autovía el consumo fue de 7 litros siempre a velocidad legal, mientras que en carretera de montaña con una conducción más agresiva en otros 100 km el consumo medio fue de 8,9 litros. Los 100 km restantes los realizamos por tramos urbanos con un consumo medio de 9,1 litros. Precio y rivales El Peugeot 208 GTi parte de un precio de 22.900 euros. Este precio sería menor al de un Audi A1 TFSI de 185 CV y con cambio automático que cuesta 28.200 euros; menor que el de un Mini Cooper S que parte de 25.960 euros y tiene 184 CV de potencia, y que al del Renault Clio RS 200 que vale 24.650 euros. Este último con carrocería de cinco puertas, no de tres como el 208 GTI o el Mini Cooper S y con 200 caballos de potencia. Hay dos modelos a reseñar con más de 200 caballos y más caros que el GTi. Ambos también más divertidos. Son el Opel Corsa OPC Nurburgring Edition con 210 caballos y un precio de 25.400 euros y el Mini John Cooper Works con 211 caballos y un precio de 31.700 euros. Más baratos y con algo menos de potencia se pueden encontrar varias alternativas en el mercado. El Ford Fiesta ST con 182 caballos a un precio de 20.750 euros; el Abarth Punto SuperSport de 180 CV a un precio de 21.600 euros; mismo precio este último que el de la versión normal del Opel Corsa OPC que desarrolla 192 caballos. Además, habría que añadir a los utilitarios de las marcas del grupo Volkswagen, además del Audi A1. El Skoda Fabia RS parte de 19.200 euros, el Seat Ibiza SC Cupra parte de 22.300 y el VW Polo GTi de 22.800 euros. Todos ellos con una potencia de 180 caballos y un cambio automático de siete velocidades. De serie viene bien equipado y si se quiere el navegador y un salida USB adicional hay que pagar 509 euros. El sensor de párking, la función de cornering de las luces y el detector de obstáculos delantero cuestan 468 euros, ya que las tres opciones van en paquete.
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